El relevo generacional es una casuística que siempre ha esta presente en el futuro del sector pesquero. Las pescaderías siguen cada año desapareciendo poco a poco y no se da la existencia de un relevo generacional solido que pueda hacer frente a la perdida de tiendas y puestos en toda la región.

Pero no solo estamos hablando de un problema de carácter regional: las pescaderías en toda España están pasando por el mismo proceso y por los mismos problemas, muy relacionados con la falta de formación

Si nos enfocamos en los datos de España, se ha perdido un tercio de las 15.000 pescaderías que existían en 2007, lo que supone el cierre de más de 350 pescaderías tradicionales al año, perdiendo capilaridad en la venta. También se ha pasado en el mismo periodo de 26.237 personas ocupadas en el sector a 18.396, según los datos de INE, lo cual demuestra que el sector con los años se encuentra ante un problema de desaparición.

Las pescaderías tradicionales de la Región de Murcia se han caracterizado desde siempre por ser en su mayoría pequeños comercios, con una media de dos trabajadores por cuenta ajena y dos autónomos, es decir, entre 2 y 4 trabajadores en cada tienda. Con frecuencia se trata de matrimonios que han dedicado toda una vida al negocio familiar, trabajando de manera exigente, con amplios horarios comerciales, trabajo en condiciones de frío, manipulación de producto perecedero y largas jornadas de pie.

En la actualidad, muchos de los trabajadores de las pescaderías se encuentran en una edad avanzada y, en la mayoría de los casos, ya se acercan a la jubilación. Desgraciadamente, muchos de estos trabajadores no cuentan con relevo para sus negocios, recurriendo al cierre de estos. Hay falta de nuevas generaciones que quieran trabajar de las pescaderías, y esto marcado por los horarios exigentes y la falta de formación. Mientras que sectores como la hostelería disfrutan de títulos de Formación Profesional desde los años 60, el comercio minorista de alimentación ha sido excluido constantemente y de manera sistemática de este marco formativo.

También debemos mencionar que las cargas fiscales y nuevas normas que se han introducido con los años (el IVA elevado de los productos pesqueros, VERIFACTU, los coeficientes reductores de la edad de jubilación, etc.) han alimentado este hecho grave, e incluso acelerando su proceso, llevando a que cada vez más tiendas tengan que cerrar, y más pescaderos perder su trabajo.

Es por ello por lo que, desde AMIPEMUR, seguimos señalando que uno de los grandes problemas que tiene el sector es la falta de relevo generacional, un hecho que podría solucionarse si se fomentara la formación necesaria para poder continuar con esta actividad, además de establecer campañas de promoción que ayuden a un sector que día a día se ahoga más y que corre el riesgo de desaparecer.

*El proyecto Mardemur 2025-2026, llevado a cabo por AMIPEMUR con una inversión de 52.169,15 € y una subvención por el mismo importe, se enmarca en la Estrategia de Desarrollo Local Participativo del Grupo de Acción Local de Pesca y Acuicultura de la Región de Murcia (GALPEMUR) y está cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) al 70% y por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM) al 30%.